{"id":643,"date":"2019-08-10T00:37:35","date_gmt":"2019-08-09T22:37:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.covadongasuarez.com\/?p=643"},"modified":"2019-08-10T00:37:35","modified_gmt":"2019-08-09T22:37:35","slug":"el-rostro-de-la-criada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/covadongasuarez.com\/?p=643","title":{"rendered":"El rostro de la criada"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/covadongasuarez.com\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/rostrocriada-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-644\" src=\"https:\/\/covadongasuarez.com\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/rostrocriada-2.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"404\" \/><\/a><\/p>\n<p>Todo el mundo ha o\u00eddo hablar de la serie \u00ab El cuento de la criada \u00bb, y muchos ya habr\u00e1n visionado la tercera temporada. Al margen de los aspectos ya\u00a0 destacados (machismo, fascismo, integrismo, sociedad dist\u00f3pica), despu\u00e9s de haber muerto y revivido personalmente en Gilead durante 23 episodios, dir\u00eda que lo que termina de hacerla \u00fanica es en cierto modo la revelaci\u00f3n m\u00edstica de un rostro profano y familiar.<!--more--><\/p>\n<p>En un primer momento el miedo de las v\u00edctimas, amenazadas y torturadas por la determinaci\u00f3n de un sistema implacable, es la evidencia m\u00e1s poderosa. La incapacidad de la especie humana para engendrar ha obligado a reestructurar pol\u00edticamente el mundo para dotarlo de esquemas sociales adaptados, vertebrados por un orden espiritual muy antiguo, aunque bajo un formato verbal novedoso que va del saludo \u00ab Con su mirada \u00bb, a la frase de contacto \u00ab Nos han tra\u00eddo buen tiempo \u00bb o a las que recuerdan el \u00fanico destino posible : \u00ab Bendito sea el fruto \u00bb \u00ab El Se\u00f1or permita que madure \u00bb.<\/p>\n<p>El sistema de valores gira en torno a la fecundidad y reduce el papel de la mujer a la mera funci\u00f3n reproductora en el caso de las criadas, o a la funci\u00f3n de madres en el caso de las esposas. En ambas categor\u00edas el acondicionamiento necesario al nuevo orden las vac\u00eda intelectualmente, las repliega socialmente y glosa sus destinos con las palabra divina. A pesar del prisma masculino que instrumentaliza la Biblia para sacralizar la sumisi\u00f3n, la ambivalencia interpretativa de las sagradas escrituras queda patente, precisamente, en su manipulaci\u00f3n al servicio del poder, dogmatizando el control de ese mundo. El sacrificio de las hembras, en ese contexto, dignifica la existencia de quien no tiene otro cometido.<\/p>\n<p>Tras la \u00faltima puerta entreabierta se insin\u00faa la deriva destructora de nuestro mundo que nos llevar\u00eda, distop\u00edas aparte, a la infertilidad resultante de la aniquilaci\u00f3n de nuestro entorno a m\u00faltiples niveles, y a los cambios pol\u00edticos y sociales que eso conllevar\u00eda.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, pero por unos cauces mucho m\u00e1s cercanos e instintivos comenzamos a situarnos enfrente del espejo. Constatamos que el cuento de la criada es un relato en estado latente que podr\u00edamos contar con nuestras propias palabras y hechos. Porque, en realidad, no cuenta nada nuevo, es una vieja historia, y sobre todo fibras adentro.<\/p>\n<p>Es aqu\u00ed donde se perfila el rostro de la criada : su cuento es una historia de carne y piel cuya fragancia lo invade todo. La vida, despojada de libre arbitrio, es una herida permanentemente abierta, el amor una hendidura voluntaria e inevitable, percibida como un asalto de \u00e1rboles perfumados en el campo minado del valle de l\u00e1grimas. En el estrangulamiento del desarrollo personal femenino -realizaci\u00f3n profesional y social aniquiladas- s\u00f3lo quedar\u00eda la carne. A trav\u00e9s de un discurso absolutamente feminista, la maternidad constituye en la serie la \u00fanica realidad tangible para aquellas que pueden parir y aquellas que no pueden. Todo gira en torno a ello, y no existe vida fuera de la que se otorga. A pesar del castigo seguro, desgarrador e inapelable a quien no se pliegue a la \u00fanica dicotom\u00eda posible, a pesar de la ausencia absoluta de piedad hacia quien no asuma el nuevo -viejo- mundo, todo huele a entra\u00f1as tiernas pero insobornables. Y podemos o\u00edr el amor constante, incondicional, en su discurrir subterr\u00e1neo, ahogado en su propio ejercicio aislado, como un soliloquio ardiente y silencioso, ya sea materno -extirpado o ansiado-, ya sea er\u00f3tico -her\u00e9tico-.<\/p>\n<p>La cascada de primeros planos que avasallan a la actriz que encarna a la criada hacen que sus ojos se sequen en sus propias l\u00e1grimas, que nos acostumbremos a sus espasmos reprimidos, que respiremos su perfume femenino y materno. Con el roce de los goznes de la mujer que no puede leer ni escuchar m\u00fasica, ni ser erudita, ni sabia, ni culta, ni audaz, ni tan siquiera comunicativa, hacemos nuestra su pecaminosa culpa inducida, nunca asumida, y sumergida en un or\u00e1culo ancestral. Recordamos fatalmente, desde este lado del espejo, el destino que nos fue ungido y luego borrado por la conquista social, y percibimos la libertad como un animal nuevo y un lujo arriesgado.<\/p>\n<p>\u00ab El cuento de la criada \u00bb caligraf\u00eda estigmas en la piel de la que mira y revela la herida primaria de la propia elecci\u00f3n. Resistir individual y\/o colectivamente supone, a pesar del p\u00e1nico, algo inexorable : no es visible como actitud ni como opci\u00f3n, pero s\u00ed como \u00fanica respuesta, feroz, a pesar de todas las muertes.<\/p>\n<p>Nunca la consciencia fue tan intuitiva, brutal y perseverante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Covadonga Su\u00e1rez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo el mundo ha o\u00eddo hablar de la serie \u00ab El cuento de la criada \u00bb, y muchos ya habr\u00e1n visionado la tercera temporada. 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